jueves, octubre 21, 2010

Nocturno granaíno.





Granada, 12 de octubre 2010.

viernes, julio 17, 2009

El granaino nace o se hace (?).

El otro día me asaltó la duda, pero la duda metódica que es la peor duda que te puede asaltar.
Alguno de ustedes ya habrá dicho aquello de "está mal escrito, es granadino"; pues lo siento pero no. Es granaino y no granadino, porque para mi que son términos diferentes.
El granadino según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es el natural de la ciudad de Granada, pero el granaino es el que ejerce de eso, de granaino; se podría decir que es una manera de ser, puesto que no creo que sea necesario ser granadino para ejercer de granaino, de ahí el título de este escrito.
Podríamos comenzar acotando un poco el área de localización del granaino, y podría decirse que aunque en tiempos fue practicamente el triángulo formado por Plaza Nueva, la Plaza Bibarrambla (en granadino Bib-rambla) y Puertaral (en Granadino o casi mejor en castellano la Plaza de Puerta Real de España). El problema es que en su pretensión de expandirse por el ancho mundo granadino el granaino ha alcanzado cotas hasta hace unas décadas desconocidas. Así, por ejemplo, el granaino hasta no hace demasiado tiempo nacía fuera de ese entorno en que lo hemos localizado; de hecho casi nacía en el vecino pueblo de Maracena (que en chino mandarín quiere decir indigestión nocturna, pronunciandose malacena). Ese sería un factor determinante para decir que antiguamente el granaino se hacía, ya que luego era trasplantado del centro sanitario conocido como Maternidad al centro neurálgico del granainismo, donde era adiestrado en esa manera de ser. La distancia que existía entre el centro neurálgico del granainismo, la salvaron los granadinos a base de colocar ladrillos, cosa que se les da bastante bien y que el granadino llama Construcción, y que es la principal actividad económica de estas gentes.
Otra cuestión es cuando se convierte el granadino en granaino. La respuesta a esa pregunta es sencilla, el granadino se convierte en granaino cuando demuestra esa manera de ser y expresarse que llaman los estudiosos "mala folla granaina". En cuanto a como y cuando sucede este cambio poco se puede precisar, ya que no hay un periodo de adiestramiento preciso, a lo largo del cual el individuo en cuestión de muestras de lo que se avecina. Lo que si se puede tener en cuenta es que hay fechas en el calendario granaino proclives a que se de en esos días el fenómeno de la metamorfosis de granadino a granaino. Algunas de esas fechas son el segundo día del año, fiesta local en la ciudad, y en la que se celebra la toma por parte de la "mala folla granaina" de los Reyes Católicos, a los cuales después de convertirse al granainismo no se les ocurrió otra cosa que expulsar a los moros que habitaban sobre todo la ciudad vieja, puesto que no había otra entonces.
Otra fecha en la que observar el fenómeno es el día de la Cruz. Ese día el granaino se dedica a criticar el trabajo efectuado por los participantes en el concurso anual de cruces; como el granaino criticón no participa en el concurso, el que si participa se defiende amenazando con cortarle la lengua al criticón. Esa amenaza es el alma de la fiesta, ya que en un rincón, lo más discreto posible el criticado colocará una manzana de buen tamaño llamada "pero", atravesada por unas tijeras de notable tamaño; siendo una manera un tanto mafiosa de avisar al criticón. No obstante los foráneos no deben temer nada, ya que cuando el forastero ve la fruta martirizada por la tijera siempre pregunta que eso que es, y siempre habrá un granaino, tanto criticón como participante en el concurso que le explicará el porque. El forastero lo entenderá perfectamente, pero a partir de ahí se limitará a elogiar todas las cruces que vea a lo largo del día. Por eso debe ser que las cruces de Granada son tan elogiadas.
Y después de esta fecha tenemos el culmen de la exaltación de la mala folla y el graninismo, que el granaino celebra al final de la primavera; se trata de la Feria del Corpus. El máximo de dicha semana de feria tiene lugar el miércoles por la mañana, en el que procesiona la figura de la Tarasca, personaje de extraña relación para con Granada pero muy asumido por el granaino. Se trata de un maniquí que sabe dios cuando mató a un Dragón, cosa harto difícil en Granada, más que nada porque no hay constancia de que aquí hubiera dragones. La cuestión es que a este maniquí se le disfraza, bueno dicen que lo visten, con lo que será la moda de la temporada que se avecina. Sobre este maniquí circula por la ciudad una frase o dicho que es una de las evidencias de la "mala folla", que es la siguiente: "va hecha una tarasca", frase que se aplicará a cualquier mujer que vaya vestida de manera llamativa y extravagante. No obstante aprovecho para reivindicar que la Tarasca granaina sea declarada la primera top model de la historia de la humanidad, ya que desde siempre lo que a ella le han puesto no ha habido mujer capaz de ponérselo.
Y bueno después de las fiestas del Corpus el granaino ya se encuentra en el verano y entonces se va de vacaciones. El granadino también se va de vacaciones, pero normalmente estas dos personalidades existentes en la ciudad no suelen coincidir en el modo de disfrutar las vacaciones. Así el granadino se irá de vacaciones al pueblo de los padres o los abuelos, ya que suele ser una persona que cuida la economía personal; mientras que el granaino pasará las vacaciones en un apartamento en Almuñecar, lugar de la costa que sufre la invasión de los granainos que llegan hasta allí todos los veranos con todo lo que van a consumir durante el periodo que estén vacacionando en esa localidad, y volverán quejándose de que no se podía salir a dar una vuelta porque Almuñecar estaba llena de granainos. Porque además un hecho que distingue a los granainos es que entre ellos todos se reconocen.
Y bueno espero haberles aclarado en algo el modo de ser de estos especimenes del sur de España, que merecen ser cada vez más y mejor conocidos por lo que en si mismo ellos representan.

Fdo. Toñico
Invitados quedan a dejar sus comentarios.

viernes, diciembre 07, 2007

Trincheras del Cerro del Maullo. Sierra de Huetor, 6-12-2007

El sendero del Cerro del Maullo arranca en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Natural de la Sierra de Huetor. Es un sendero de baja dificultad y poca distancia, de manera que se puede completar comodamente en unas 3 horas; es por tanto lo que podríamos llamar un paseo.
El sendero contiene una construcción bélica, cuyo origen está en la Guerra Civil, que se encuentra en la cima del Cerro del Maullo. Se trata de una posición fortificada que ocupa la cima de la montaña, y que da vista al pueblo de Huetor Santillan y permitía controlar el valle del Rio Darro.

Desde el inicio del sendero las vistas sobre las caras norte de Sierra Nevada son immejorables.

El sendero atraviesa una zona de cedros (Cedrus spp.) de repoblación, entremezclados con algún olivo.

Aproximádonos ya a la cima podemos divisar en el horizonte la Sierra de Tejeda, límite entre las provincias de Granada y Málaga.

A unos 100 metros escasos de la cumbre se divisan las fortificaciones existentes.


La función de estas construcciones ya no es la que fue, pero el paisaje sigue siendo el mismo y merece la pena contemplarlo.




Bajamos de la cima por el mismo sendero por el que ascendimos y atravesando una zona de pinares, completamos el recorrido hasta el Centro de Visitantes del Parque.



En la zona del Centro de Visitantes podremos contemplar algunos ejemplares de las especies faunísticas que pueblan el parque.

Finalmente a modo de resumen:
Distancia total del recorrido: 4 km.
Tiempo a emplear: 1 hora.
Agua: necesario llevarla con nosotros, ya que no hay durante el recorrido.
Dificutad: baja.
Observaciones: sendero señalizado, pero no interpretado. Comienza y finaliza en el Centro de Visitantes del Parque Natural de Sierra de Huetor.

domingo, noviembre 18, 2007

domingo, septiembre 23, 2007

Sanatorio de la Alfagüara

Hace ya 25 años que conocimos el Sanatorio de la Alfagüara. Hace unos meses que se comenzó a hablar de él, aunque lleva más de 60 años abandonado y en ruinas. El motivo ha sido desde siempre conocido; existe la leyenda de que alguna de las personas que trabajaron en este hospital para tuberculosos, murió en aquel lugar esperando el regreso de un hijo que marchó a luchar en la Segunda Guerra Mundial. La cuestión es que nos decidimos a dar una vuelta por el lugar, además de por la curiosidad despertada por los recientes reportajes publicados, por volver a ver todo aquel paraje al que hacia bastante tiempo que no visitabamos, pero que está muy ligado a nuestros recuerdos de infancia y juventud.

Lo que fue el Sanatorio de Tuberculosos de la Alfagüara se encuentra situado en pleno bosque de la Sierra de Huetor, a una altura de unos 1480 msnm. Rodeado de vegetación y con unas esplendidas vistas de la vecina Sierra Nevada.

Como ya he dicho está abandonado desde los años 40, y desde luego el tiempo y la gente han convertido el edificio en una ruina absoluta.


Aún así todavía se pueden encontrar detalles de la construcción que se conservan en buen estado. Aquí se puede ver parte de la solería de las habitaciones.

En la parte posterior del edificio el deterioro es casi absoluto. El desplome de la primera planta y las cubiertas ha hecho que solo contemplemos escombros.



Y la noche va cayendo sobre el bosque que rodea el lugar.

Restos de la planta superior, donde pueden verse las conducciones del agua, que han quedado al descubierto al desplomarse las paredes y techos.


En esta parte del muro todavía puede verse por donde entraba la luz eléctrica al edificio.

... Y finalmente la noche se apodera del lugar.